Paredes romanas pintadas para imitar mármol y piedra
Entras a una casa romana rica y las paredes brillan—mármol, ónix, alabastro. Pero al tocar, es yeso, no piedra.

Unknown — "Cubiculum (bedroom) from the Villa of P. Fannius Synistor at Boscoreale" (ca. 50–40 BCE), public domain
Paredes de mármol—con presupuesto de yeso
Entras a una casa romana rica y las paredes brillan—mármol, ónix, alabastro. Pero al tocar, es yeso, no piedra.
Maestros antiguos del trampantojo
Los pintores romanos eran expertos en el arte de la ilusión. Con pigmentos, esponjas y pinceles diminutos, cubrían muros humildes con paneles de falso mármol tan logrados que había que entornar los ojos para distinguir la pintura. Algunas habitaciones imitaban paisajes o ciudades más grandiosas que cualquier vista real afuera.
Los pintores romanos eran maestros del engaño. Con pigmentos, esponjas y pinceles diminutos, cubrían muros humildes con paneles de falso mármol tan logrados que había que entornar los ojos para ver las pinceladas. Algunas habitaciones imitaban paisajes o ciudades más grandiosas que cualquier vista real.