El Último Banquete de Filipo II
Un rey entra al teatro tras una noche de copas—y cae por la daga de su propio guardia.

Juan de Flandes — "Christ Appearing to His Mother" (ca. 1496), public domain
El rey entra a la arena.
En 336 a.C., Filipo II de Macedonia sale de un banquete de bodas fastuoso, la corona dorada reluciendo. Al cruzar hacia el teatro, sin escolta y exultante, Pausanias—miembro de su propia guardia—se separa de la multitud y lo apuñala directo entre las costillas.
Asesinato en la cumbre del poder.
Filipo acababa de unificar Grecia bajo Macedonia, planeaba invadir Persia y se creía intocable. Su propio guardia, con una herida personal, lo derriba todo en un instante. El festival pasa de celebración a caos en un latido.
Un hijo y un imperio por venir.
Los asesinos caen o huyen. El heredero, Alejandro, toma el poder en cuestión de días. De la noche a la mañana, la frágil alianza griega queda en vilo—nadie imagina aún que un chico de Macedonia va a cambiar el mundo.
El asesinato de Filipo II en la cima de su poder sacudió toda Grecia—y puso a su hijo Alejandro, de solo 20 años, en el trono.