¿Se bañaban juntos los romanos?
Imagina una terma romana: vapor subiendo, hombres y mujeres relajándose juntos en piscinas burbujeantes. El mito dice que el baño era un desmadre. No es tan así.

Unknown — "Victory with Cornucopia (Chariot Attachment)" (40–68 CE), CC0
La verdad desnuda sobre las termas romanas.
A Hollywood le encanta esto: hombres y mujeres bañándose juntos, chismeando, coqueteando y chapoteando en piscinas de mármol. Según el mito, las termas romanas eran antros de compañía mixta—sensuales, sociales, escandalosas.
Vapor sí, pero no tanto calor.
En realidad, las termas públicas casi siempre separaban a hombres y mujeres, ya fuera por horarios distintos o por espacios separados. Algunos emperadores imponían segregación estricta, y las fuentes literarias se quejan de las raras excepciones. El baño mixto existía, pero era polémico y para nada la norma.
¿De dónde salió el mito?
Los artistas victorianos pintaron las termas como un parque de diversiones decadente—proyectando sus propias fantasías sobre el mármol y el vapor. El mito prendió, alimentado por novelas y películas que necesitaban un poco de escándalo en sus fiestas de toga.
Las termas romanas estaban casi siempre separadas por género—a veces por horario, a veces por espacios distintos. La escena mixta y sensual es, sobre todo, una fantasía victoriana.