Las élites romanas se bañaban en leche de burra
Una dama romana podía ordenar ordeñar cientos de burras al día—solo para llenar su bañera.

Nicolas Poussin — "Blind Orion Searching for the Rising Sun" (1658), public domain
Cincuenta burras, un solo baño
Una noble romana podía pedir ordeñar cientos de burras solo para llenar su bañera. El olor debía ser brutal—y solo las más ricas podían permitirse este ritual.
Belleza a la romana
Plinio el Viejo no solo menciona la costumbre—da nombres. Popea Sabina, esposa del emperador Nerón, era famosa por exigir baños diarios de leche de burra. Las fincas mantenían rebaños especiales solo para estos lujos, que se creía dejaban la piel luminosa y pálida.
Según Plinio el Viejo, las mujeres romanas de alto rango como Popea Sabina, esposa de Nerón, se bañaban en leche de burra para mantener la piel pálida y suave. Había fincas enteras dedicadas solo a este lujo. Plinio aseguraba que el mejor efecto se lograba con leche recién ordeñada de al menos cincuenta animales para un solo baño.