Los atenienses tenían tortugas de mascota
En las casas atenienses a veces había tortugas paseando por el patio, como quien no quiere la cosa.

Penthesilea Painter — "Terracotta pyxis (box)" (ca. 465–460 BCE), public domain
Tortugas en casa
Los arqueólogos han encontrado caparazones de tortuga en casas antiguas de Atenas—ni cocinadas, ni rotas, simplemente enteras. Algunas hasta aparecieron en habitaciones de niños, mezcladas con juguetes y huesos de otros bichos.
Las mascotas de las que nadie habla
En los textos griegos salen tortugas como mascotas de niños—un caparazón pintado, arrastrándose por el polvo. Son el compañero de piso original, cero mantenimiento, siglos antes de que existieran los hámsters o los peces.
Los arqueólogos han encontrado huesos de tortuga mezclados con basura doméstica en casas atenienses—no cortadas, sino enteras, y en zonas que apuntan a que vivían allí. Hay textos que cuentan que los niños las pintaban y las dejaban sueltas. En una ciudad llena de perros callejeros y pájaros, la que se colaba bajo tus pies era la tortuga, lenta y callada.