Ley Ateniense: El Rábano del Adúltero
A los adúlteros atenienses les metían un rábano por donde más duele. Y eso era solo el principio.

Unknown — "Marble grave stele of a little girl" (ca. 450–440 BCE), public domain
La pena del rábano
En la Atenas clásica, al hombre pillado en adulterio le caía la raphanidosis—un rábano forzado en el recto, a menudo ante una multitud. Aristófanes, genio de la comedia griega, se regodea con este castigo en sus obras.
Castigo por vergüenza
¿Por qué un rábano? El verdadero golpe era la humillación. La ley ateniense buscaba avergonzar al adúltero como advertencia para los demás. A veces se usaba un pez espinoso. Textos legales y chistes antiguos coinciden: en Atenas, pocos castigos eran tan memorables—ni tan públicos.
La pena para el hombre que se metía en la cama ajena no era solo una multa. La humillación pública era el verdadero castigo: un rábano (o a veces un pez espinoso) insertado a la fuerza entre las burlas de la multitud. Lo confirman leyes y comedias antiguas. Para los atenienses, la vergüenza dolía más que el dolor.