Hoy en la Historia: Atenas se sacude el verano
Mitad de septiembre en Atenas: el sol por fin afloja. Las prensas de aceituna chirrían y los niños persiguen la primera brisa fresca.

Chakalte' — "Relief with enthroned ruler" (770 CE), public domain
Las colinas de Atenas despiertan tras el calor.
A mediados de septiembre, el aire refresca lo justo para que los atenienses salgan de casa. Los olivares zumban de voces. Los niños corren entre los árboles; los padres miran al cielo, rezando para que las primeras lluvias de otoño rompan el polvo.
El aceite de oliva—la sangre de la ciudad—empieza a fluir.
Para muchas familias atenienses, septiembre significa trabajo. Las primeras aceitunas se prensan a mano y a pie, llenando el aire de un olor verde y punzante. Ese aceite encenderá lámparas y dará sabor a cada comida durante el año que viene.
Septiembre en el Ática era sinónimo de aceitunas, rezos por lluvia y una ciudad que despierta poco a poco tras el letargo ardiente del verano.