Aristóteles: Se va de Atenas para salvar el pellejo
El filósofo que enseñó a Alejandro Magno huyó de Atenas, advirtiendo que no dejaría que la ciudad "pecara dos veces contra la filosofía".

Nikias — "Terracotta Panathenaic prize amphora (jar)" (ca. 560–550 BCE), public domain
Un filósofo a la fuga
Aristóteles dejó Atenas a toda prisa, declarando que no permitiría que la ciudad "pecara dos veces contra la filosofía". Sócrates había sido ejecutado por impiedad décadas antes—y Aristóteles veía que el ambiente volvía a volverse contra los forasteros.
¿Filosofía o política?
Atenas, tras la muerte de Alejandro, era peligrosa para cualquiera con lazos macedonios. Aristóteles, antes estrella de la ciudad, de repente era sospechoso. Mejor el exilio que la ejecución. Pasó su último año en Calcis, mientras su legado ya transformaba el pensamiento occidental.
La historia nunca olvida a los exiliados
La advertencia de Aristóteles quedó flotando: Atenas, brillante pero frágil, había vuelto a expulsar a uno de sus mayores cerebros. A veces, la amenaza para el pensamiento libre no viene de los enemigos, sino de los vecinos.
Aristóteles, tras años formando mentes en Atenas, hizo las maletas y se fue antes de arriesgarse al destino de Sócrates. ¿Su crimen? Vínculos con Macedonia y unas ideas que la ciudad ya no toleraba.