Abandonar recién nacidos era legal y común
Una familia ateniense podía dejar a un bebé recién nacido afuera para que muriera—ninguna ley lo impedía.

François Joseph Navez — "The Massacre of the Innocents" (1824), public domain
Recién nacidos al destino
Una familia ateniense podía dejar a un bebé recién nacido afuera para que muriera—ninguna ley lo impedía. No era un secreto. Todos sabían que pasaba.
Sin ley, sin culpa
En Atenas, exponer a los bebés no deseados no se consideraba asesinato ni asunto legal. Podían dejarlos en vertederos o colinas apartadas, sobre todo si eran enfermizos, niñas o simplemente no los querían. A veces, extraños recogían a estos bebés y los criaban como esclavos o sirvientes.
El filo entre familia y ley
La arqueología y la literatura confirman que esto se practicaba en todo el mundo griego. El nacimiento no era el inicio de la ciudadanía: lo era la decisión de la familia de aceptar al niño como propio.
La exposición de bebés no era delito en la Atenas clásica. Si un bebé no era deseado o parecía débil, los padres podían simplemente abandonarlo en una colina o en el vertedero de la ciudad. Sin trámite legal, sin investigación: solo una salida silenciosa de la vida cívica. Algunos de estos bebés fueron rescatados y criados como esclavos, pero la mayoría desapareció del registro.