Amuletos de embarazo: talismanes de la maternidad romana
Un puñito cerrado, un falo o un Hércules en miniatura—escondidos entre la ropa de una romana, pegados al vientre.
Tanner (Capt), War Office official photographer — "Allied Forces in Rome, June 1944 TR1856", Public domain
Proteger a las madres romanas—amuleto por amuleto
Una madre romana podía dar a luz con un Hércules de bronce o un falo sonriente prendido bajo la túnica. Los arqueólogos han encontrado estos amuletos en tumbas, apretados en manos frías o colgados de un collar, pensados para proteger a madre e hijo en el peligro del parto.
La forma de la protección
Cada amuleto tenía su motivo. La 'mano fica'—un puño con el pulgar entre los dedos—alejaba el mal de ojo. Los colgantes fálicos eran símbolos de fertilidad y fuerza. Incluso dioses tallados en miniatura se sumaban, prometiendo músculo y suerte para los romanos más pequeños.
Estar embarazada en Roma era peligro a cada paso. Los amuletos hallados en tumbas de mujeres—tallados en hueso, bronce o ámbar—se creía que protegían a madres y bebés de espíritus malignos, abortos y el “mal de ojo”. No eran solo joyas. Cada forma, desde puños cerrados hasta dioses guardianes, era un escudo contra la oscuridad entre la cuna y la tumba.