La erupción del Vesubio
«Fortes fortuna iuvat: La fortuna favorece a los valientes.» — Plinio el Viejo, antes de navegar hacia la erupción del Vesubio (Plinio el Joven, Cartas 6.16).
Joseph Wright of Derby — "A view of Vesuvius from Posillipo, Naples title QS:P1476,en:"A view of Vesuvius from Posillipo, Naples "label QS:Len,"A view of Vesuvius from Posillipo, Naples "label QS:Lde,"Blick auf den Vesuv von Posillipo, Neapel"", Public domain
Un proverbio al borde de la muerte.
En el año 79 d.C., Plinio el Viejo dirigió su flota hacia la catástrofe en Pompeya. Según Plinio el Joven (Cartas 6.16), su tío exclamó «Fortes fortuna iuvat» — y desapareció entre las cenizas.
¿Valentía o temeridad?
La frase resonó en la historia romana como justificación para actos audaces. La muerte de Plinio hizo del proverbio algo tan heroico como inquietante.
Frente a la furia del volcán, Plinio el Viejo citó un viejo proverbio — y se dirigió directo al peligro, una elección fatal que su sobrino inmortalizó por escrito.