Picnic sobre la tumba: banquetes funerarios romanos
Una familia romana pasa la tarde entre tumbas: risas, huesos de pollo y vino derramado directo sobre la lápida.

Unknown — ""The Seven Sleepers of Ephesus", Folio from a Falnama (Book of Omens)" (1550s), public domain
Comer con los muertos
Una familia romana pasa la tarde entre tumbas: risas, huesos de pollo y vino derramado directo sobre la lápida. No es un ritual macabro. Es la versión romana del domingo en familia.
Sofás para fantasmas
Para los romanos, la muerte no cortaba el lazo familiar. Las tumbas a las afueras de Roma tenían sofás de piedra y mesas para comer. Los arqueólogos han encontrado fragmentos de cerámica, huesos de animales y manchas de vino donde los vivos compartían mesa con sus muertos, año tras año.
Para los romanos, la muerte no cortaba el lazo familiar. Las tumbas en los cementerios fuera de la ciudad tenían sofás de piedra, mesas y hasta lavabos. Los arqueólogos encuentran fragmentos de cerámica, huesos de animales y manchas de vino por todas partes. Para algunos, mantener cerca a los suyos era invitar a los muertos a cenar—cada año, justo donde yacían.