Pericles sobre la ciudadanía ateniense
"Nuestra constitución se llama democracia porque el poder no está en manos de una minoría, sino de todo el pueblo." — Pericles, Oración Fúnebre, según Tucídides.

Meidias Painter — "Terracotta oinochoe: chous (jug)" (ca. 420–410 BCE), public domain
Democracia, definida en el campo de batalla.
Tras el primer año de la Guerra del Peloponeso, Pericles se dirigió a los ciudadanos dolientes de Atenas. En un discurso recogido por Tucídides, proclamó: “Nuestra constitución se llama democracia porque el poder no está en manos de una minoría, sino de todo el pueblo.” No era solo consuelo—era un desafío a todas las formas antiguas de gobierno.
No solo un discurso—un manifiesto cívico.
En estas pocas palabras, Pericles capturó lo que hacía única a Atenas. Ser ciudadano significaba responsabilidad y orgullo en la toma de decisiones compartida. Tucídides preservó cuidadosamente esta oración como el momento en que Atenas articuló sus propios ideales, incluso mientras la ciudad enfrentaba el desastre y la pérdida.
Las palabras de Pericles en la hora más oscura de Atenas revelan un orgullo radical por el gobierno participativo—y una idea de ciudadanía que transformó la visión occidental sobre pertenencia y deber.