Un día como hoy: Pérgamo cae ante Roma
17 de septiembre del 133 a.C.: El último rey de Pérgamo firma su testamento—Roma hereda un imperio casi sin desenvainar la espada.

Charles Le Brun — "The Jabach Family" (ca. 1660), public domain
Todo un reino, entregado por testamento.
El 17 de septiembre del 133 a.C., Átalo III, último rey de Pérgamo, nombra a Roma su heredera. No hay asedio amargo, ni última resistencia heroica—solo una firma que pone las riquezas de Asia en manos de la República.
Los tesoros de Pérgamo llenan las arcas romanas.
Roma hereda no solo tierras, sino bibliotecas, templos y oro. Este botín repentino trae problemas—surgen rebeliones, y las nuevas provincias significan nuevos dolores de cabeza para el Senado.
Un imperio de papel, consecuencias reales.
Este acto cambia el juego: Roma ahora manda hasta el corazón de Asia Menor. Durante generaciones, los poetas llorarán el fin de Pérgamo, y los generales romanos mirarán al Este con ambición renovada.
Átalo III, temiendo el caos tras su muerte, lega Pérgamo a Roma en su testamento. Para Roma, es un premio gordo de tierras, arte y poder. Asia, de la noche a la mañana, se vuelve romana.