Octaviano y el testamento falso
Octaviano afirmó haber encontrado el testamento de Marco Antonio—revelando sueños de gobernar Roma desde Egipto junto a Cleopatra.

Panini — "Interior of Saint Peter's, Rome" (after 1754), public domain
El ‘testamento’ de Antonio sacude Roma
En el 32 a.C., Octaviano irrumpió en el Templo de Vesta asegurando haber descubierto el testamento de Marco Antonio, supuestamente sacado de allí por una vestal compasiva. Dentro: deseos escandalosos de repartir tierras romanas entre los hijos de Cleopatra y ser enterrado en Egipto, no en Roma.
Propaganda que cambió la historia
Los romanos quedaron escandalizados. Octaviano hizo que el Senado leyera el testamento en voz alta—si era auténtico o una falsificación experta, sigue en debate. El documento ayudó a cambiar la opinión pública, presentando a Antonio como un traidor esclavizado por la reina egipcia. Siguió la guerra civil. El mundo romano nunca volvería a ser igual.
El supuesto testamento fue una obra maestra de propaganda. Su lectura pública encendió la indignación romana, volcando a los ciudadanos contra Antonio y Cleopatra—y despejando el camino para que Octaviano se convirtiera en Augusto.