Las mujeres romanas podían poseer e heredar bienes
Algunas romanas murieron más ricas que los senadores.

Zeuxis — "Marble statue of a draped seated man" (1st century BCE), public domain
La fortuna de una matrona romana
Aelia, hija de Lucio, dejó una herencia de 250.000 sestercios. Así lo proclama su tumba—en orgullosas letras de mármol. Esa suma bastaba para comprar una buena casa en Roma.
Mujeres y riqueza, legalmente
Las mujeres romanas—si quedaban libres de la potestad paterna (por matrimonio 'sine manu' o sobreviviendo a sus padres)—podían poseer, heredar e incluso legar bienes. Los códigos legales muestran a mujeres ricas litigando, prestando dinero y comprando tierras.
Pese al estereotipo de indefensión legal, la ley romana permitía a las mujeres—especialmente a las emancipadas del control paterno—poseer, heredar y administrar grandes patrimonios. Inscripciones funerarias registran mujeres que dejaron fortunas, y textos legales discuten casos de propietarias. Su poder financiero era inusual en la Antigüedad y tuvo un papel real en la economía romana.