El Mito del Fuego Griego en la Antigua Grecia
Muchos creen que los guerreros griegos lanzaban 'fuego griego'—un arma líquida, explosiva y aterradora—contra persas o espartanos.

Giovanni Domenico Tiepolo — "The Glorification of the Giustiniani Family" (1783), public domain
¿Llamas explosivas en las Termópilas?
El mito: guerreros griegos lanzando chorros de líquido ardiente sobre sus enemigos—fuego griego lloviendo sobre hordas persas, barcos en llamas. Lo has visto en películas e incluso en algunos libros de texto. Pero los griegos clásicos jamás usaron esta arma.
El secreto era de Bizancio, no de Atenas.
El fuego griego—la fórmula infame que ardía incluso sobre el agua—fue en realidad una invención bizantina, aparecida hacia el siglo VII d.C. Ningún griego antiguo (ni siquiera en las épicas batallas navales de Salamina) tuvo acceso a ella. La guerra clásica dependía de flechas, lanzas de hoplita y pura fuerza bruta.
¿Por qué la confusión?
A los escritores victorianos les encantaba mezclar los logros griegos y bizantinos, agrupando innovaciones 'griegas' de mil años distintos. Hollywood y la historia popular siguieron el juego, haciendo del 'fuego griego' un comodín para toda pirotecnia antigua. El verdadero era un secreto imperial muy bien guardado—muy lejos del mundo de Sócrates y Esparta.
El legendario 'fuego griego' fue inventado siglos después, por los griegos bizantinos, no por los griegos clásicos como Pericles o Leónidas.