Cosméticos romanos y envenenamiento por plomo
Una mujer romana se empolva la cara con plomo blanco—el mismo que se usa en pintura.

Luigi Valadier — "Pair of five-light candelabra" (1774), public domain
Polvo mortal en el tocador
La rutina de belleza romana no estaba completa sin polvos de plomo blanco. Las mujeres adineradas se lo aplicaban en mejillas y frente para lucir una palidez de tiza. El mismo producto servía para pintar paredes y exterminar bichos.
Síntomas ocultos por la moda
Arqueólogos y escritores como Plinio el Viejo describen el uso del plomo en cosméticos. Con el tiempo, la exposición crónica causaba caída de pelo, dientes podridos e incluso locura—aunque las romanas rara vez sospechaban de su maquillaje.
La belleza puede matar. Muchas romanas se untaban la piel con polvos a base de plomo para lograr ese blanco perfecto, absorbiendo veneno con cada aplicación.