Maldiciones en Lápidas para Defender a los Muertos
Una lápida romana advierte: quien toque esta tumba, que los dioses le pudran los huesos.

Maya artist(s) — "Seated female figure" (700–800 CE), public domain
Lápidas malditas en la antigua Roma
Una lápida romana advierte: quien toque esta tumba, que los dioses le pudran los huesos. El mensaje no es una metáfora—lápida tras lápida, los arqueólogos encuentran amenazas y maldiciones talladas junto a los nombres de los muertos.
Seguridad sobrenatural para el más allá
Los romanos creían que incluso en la muerte, había que defenderse. Las tumbas familiares podían invocar demonios, locura o la ira de los dioses del inframundo contra cualquier ladrón. Algunas piedras lanzan maldiciones legales, otras prometen visitas nocturnas de fantasmas.
A veces los romanos grababan maldiciones letales en las tumbas familiares—invocando demonios, peste o locura contra ladrones o rivales. Arqueólogos han encontrado lápidas por todo el imperio que amenazan a los violadores con fantasmas, venganza legal o la ira de los dioses del inframundo. Ni la muerte acababa con la necesidad de protección—en Roma, hasta la tumba venía con seguro sobrenatural.