Juicios por jurado en Atenas: cientos de ciudadanos, todo el día
Un solo jurado ateniense podía reunir a 500 ciudadanos apretados en una sala.

Unknown — "Bronze footbath with its stand" (late 5th–early 4th century BCE), public domain
Una sala de jurado para 500
En Atenas, un juicio serio significaba meter a cientos de ciudadanos—hombres mayores de 30 años—en una sala con bancos de piedra. Jurados de 500 o incluso 1.500 no eran raros, sobre todo en casos importantes. No siempre era cómodo: las fuentes mencionan ruido, discusiones y el constante raspar de tablillas de cera al contar los votos.
Cuando la justicia era el gran espectáculo
Los jurados se elegían por sorteo cada mañana, lo que hacía difícil (pero no imposible) el soborno. Escuchaban discursos (cronometrados con clepsidras), y luego depositaban votos de bronce para decidir culpabilidad o inocencia. El tamaño del jurado buscaba impedir la corrupción—y, de paso, dejar que todos participaran en el drama.
La mayoría de los juicios en la Atenas clásica no eran decididos por un solo magistrado, sino por enormes jurados—500, incluso 1.500 hombres, elegidos por sorteo esa misma mañana. Sin abogados que defendieran, sin jueces como árbitros: los atenienses escuchaban, votaban y decidían, muchas veces en un solo día. El sistema confiaba en el número y la rapidez para frenar a los oradores poderosos—y convirtió los tribunales en uno de los grandes espectáculos sociales de la ciudad.