Higiene en los Baños Romanos
El papel higiénico no fue un invento romano, pero las esponjas comunales sí.

Panini — "Ancient Rome" (1757), public domain
El tersorium: esponja en un palo
Los baños públicos romanos eran elaborados: largos bancos de mármol con asientos en forma de cerradura. Todos compartían la misma herramienta de limpieza: una esponja marina húmeda, enjuagada en vinagre o agua, y pasada al siguiente.
Compartiendo gérmenes, al estilo antiguo
Algunos escritores, como Séneca, se quejaban de la higiene de las esponjas comunales. Los arqueólogos modernos han encontrado letrinas aún manchadas y con restos mineralizados de esponjas: una rara mirada al lado más asqueroso de Roma.
En las letrinas públicas, los romanos se limpiaban con una esponja marina atada a un palo, llamada tersorium. Tras usarla, la enjuagaban en un canal de agua y la reutilizaban. Según los comentaristas antiguos, este sistema provocaba más de un momento para perder el apetito.