¿Gladiadores veganos y musculosos?
La historia pop dice que los gladiadores romanos se inflaban a base de habas, cebada y nada de carne—iconos vegetales de la antigüedad.

Unknown — "Marble calyx-krater with reliefs of maidens and dancing maenads" (1st century CE), public domain
¿Gladiadores: los ‘vegetarianos’ de la antigüedad?
El teléfono descompuesto convirtió a los gladiadores romanos en culturistas veganos. Ahora los museos citan la química ósea: mucho estroncio, dieta pesada en cereales. La historia dice que esos músculos venían de la cebada y las habas, no de la carne.
Volumen para los golpes, no por virtud.
Los estudios de huesos de gladiadores (como en Éfeso) muestran una dieta llena de carbohidratos—cebada, trigo y habas—que los inflaba para el combate. Pero autores antiguos como Galeno cuentan que también comían queso, pescado y a veces carne. Los cereales los hacían grandes, no santos.
¿Por qué el mito vegano?
A la mente moderna le encanta el héroe vegetal, y la química ósea hizo el resto. Pero la verdad es más cruda: los gladiadores comían lo que les diera masa y los mantuviera vivos—incluido potaje de cebada y huesos hervidos.
Los huesos de los cementerios de gladiadores muestran una dieta cargada de cereales, pero no era por virtud vegana. Los carbohidratos les daban volumen, y los textos antiguos confirman que comían productos animales cuando podían.