En este día: el último día de las Anthesterias
31 de marzo: Los atenienses terminaban su festival del vino invitando a los muertos a abandonar la ciudad—amablemente, pero sin rodeos.
Edward Dodwell — "Temple of Iupiter Olympios in Athens (1821)", Public domain
Un final fantasmal para el festival del vino.
En el tercer día de las Anthesterias—Chytroi—los atenienses dejaban ofrendas de semillas y legumbres cocidas en ollas, no para amigos, sino para los muertos errantes. Era un día en que las barreras entre mundos se desvanecían, y los fantasmas se unían a los vivos para una última comida.
Hermes, el guía de las almas, recibe su homenaje.
Estas ofrendas se dedicaban a Hermes Ctonio, el mensajero del inframundo, capaz de devolver las almas a su lugar. Al anochecer, los atenienses gritaban: '¡Fuera, espíritus! ¡Las Anthesterias han terminado!'—expulsando ritualmente a cualquier fantasma rezagado de la ciudad.
El último día de las Anthesterias, llamado Chytroi, era una extraña mezcla de banquete y exorcismo. Los atenienses ofrecían ollas con semillas y granos a Hermes y a los espíritus inquietos, y luego expulsaban a los fantasmas hasta el año siguiente.