El banquete envenenado de Mitrídates
En un banquete real, Mitrídates invita a sus huéspedes a comer—y luego revela que la comida está envenenada. Solo él sobrevive al festín.

The Poisoned Banquet of Mithridates, public domain
La mesa mortal del rey.
Mitrídates VI del Ponto, el enemigo más temido de Roma en Oriente, tenía una obsesión: los venenos. Según las fuentes antiguas, probaba sus brebajes en esclavos, esposas—o incluso invitados a cenar—solo para ver qué pasaba.
Un brindis fatal.
Plinio y otros cuentan que Mitrídates organizó un banquete donde toda la comida estaba envenenada. Solo anunció la trampa después de servir. ¿Sobrevivientes? Solo quienes, como él, se habían vuelto inmunes a base de microdosis diarias de veneno.
Su legado: miedo y leyendas.
El nombre de Mitrídates se volvió sinónimo de paranoia tóxica. Los romanos llamaron ‘mitridato’ a cualquier antídoto. Nadie volvió a confiar en su hospitalidad.
La obsesión de Mitrídates con el veneno aterrorizó a Roma. Su leyenda lo sobrevivió—dicen que probó cada tóxico en sí mismo para volverse inmortal.