Dados romanos de hueso—hechos para hacer trampa
Arqueólogos han encontrado dados romanos con pesas ocultas y puntos irregulares—fabricados para engañar.

Unknown — "Hercules" (c. 30 BCE–20 CE), CC0
Dados cargados en la guarida del juego
Arqueólogos han hallado dados romanos con puntos descentrados y pequeños pesos de plomo ocultos dentro. Algunos son cubos torcidos, casi garantizando que salga un siete, no un seis.
Hacer trampa era un arte antiguo
El juego estaba por todas partes en Roma—tabernas, esquinas, campamentos militares. La prueba sigue aquí: dados de hueso y marfil, algunos claramente manipulados. La ley prohibía el juego, pero los tramposos seguían innovando.
Algunos dados romanos, tallados en hueso o marfil, están cargados o tienen formas extrañas—no por accidente, sino para que ciertos números salgan más. En Pompeya y todo el imperio, puntos desiguales o núcleos perforados inclinaban la suerte hacia el dueño. El vicio era ley, y los jugadores romanos no dudaban en hacer un poco de bricolaje tramposo. Dos mil años después, la casa ya tenía ventaja.