En Roma no ponían velas en los pasteles de cumpleaños
En los cumpleaños romanos no había velas — los deseos no entraban en la receta.

Unknown — "Intaglio: Imperial Eagle" (c. 1–25 CE), CC0
Sin velas, sin deseos
En los cumpleaños romanos no había velas — los deseos no entraban en la receta.
Genio loci, no buena suerte
En su lugar, la familia rezaba al Genio — el espíritu guardián personal del cumpleañero. Había tortas de miel, guirnaldas, vino y a veces una pequeña procesión, pero ni rastro de velas. La tradición de soplar velas y pedir un deseo llegó mucho después, importada de los alemanes en el siglo XVIII.
En su lugar, la familia rezaba al Genio — el espíritu guardián personal del cumpleañero. Había tortas de miel, guirnaldas, vino y a veces una pequeña procesión, pero ni rastro de velas. Lo de soplar y pedir un deseo llegó mucho después, importado de costumbres germánicas del siglo XVIII.