Un día como hoy: Julio César se convierte en Pontífice Máximo
29 de octubre del 63 a.C.: Julio César, con menos de cuarenta años y hasta el cuello de deudas, es elegido Pontífice Máximo—el sumo sacerdote de Roma.

Unknown — "Idealized Head" (50 BCE–100 CE), CC0
César se lleva el cargo sagrado.
El 29 de octubre del 63 a.C., Julio César—famoso por sus deudas y su ambición—arrebata el sacerdocio más alto de Roma a rivales mucho mayores. La elección fue a cuchillo. Los sobornos corrían como el vino.
La religión como jugada de poder.
Esto no era solo incienso y augurios. Como Pontífice Máximo, César controlaba las fiestas, los matrimonios y el calendario oficial de Roma. Ganó inmunidad ante demandas y una casa en pleno corazón de la ciudad.
¿Favor divino o jugada maestra?
El ascenso de César mezcló devoción y genio político. Su reinado como sumo sacerdote lo preparó para la siguiente apuesta: cruzar el Rubicón. En Roma, la línea entre lo sagrado y lo estratégico siempre fue finísima.
La victoria de César no fue solo espiritual, fue dinamita política. El cargo venía con casa en el Foro, inmunidad de por vida ante la justicia y control absoluto sobre el calendario sagrado de Roma. El camino de César al poder pasó por la puerta principal de la religión.