Nada de togas en la cena
Si ibas a una cena romana con toga, te mirarían raro—o incluso te mandarían de vuelta a casa.

Unknown — "Hip-joint armchair (Dantesca type, associated with 1975.1.1970 a,b)" (15th or 16th century (textiles); 16th century (chair)), public domain
Nada de togas en la cena
Si llegabas a cenar con toga, tu anfitrión podía mandarte a casa a cambiarte.
Moda de banquete: sin mangas y relajada
Para el siglo I d.C., la toga era para asuntos oficiales y ceremonias públicas. A la hora de comer, incluso los más ricos se ponían túnicas ligeras o prendas coloridas y sin mangas para estar cómodos. Los frescos de los triclinia de Pompeya muestran a los invitados recostados con cualquier cosa menos togas.
Para el siglo I d.C., la toga se consideraba demasiado formal e incómoda para los banquetes privados. Los romanos cenaban con túnicas especiales de interior o prendas sueltas diseñadas para la ocasión. Los hallazgos arqueológicos—frescos de Pompeya y Herculano—muestran a los comensales recostados en atuendos coloridos y sin mangas, no en togas. El mensaje: la toga era para los negocios, no para el festín.