Catón el Joven: Libertad antes que vida
Eligió la muerte antes que inclinarse ante César.

Panini — "Interior of Saint Peter's, Rome" (after 1754), public domain
La muerte como protesta, no como escape
Cuando los ejércitos de César se acercaban, Catón cenó tranquilo, leyó a Platón y—antes del amanecer—se abrió las venas. No fue una tragedia privada; fue un desafío escenificado. Para Catón, vivir bajo César era traicionar todo en lo que creía.
Última defensa de la vieja República
Toda la vida de Catón fue una lucha por la libertad tradicional romana. Era terco hasta la autodestrucción. Mientras los senadores pactaban, Catón rechazaba cualquier compromiso, ganándose tanto admiración como burla. Salustio describe su honestidad como casi inhumana—o en sus palabras, "inadecuada para los tiempos".
Legado: ¿mártir o necio?
Para algunos romanos, Catón fue un héroe—símbolo de resistencia incluso después de la caída de la República. Para otros, un fanático inflexible cuya muerte no cambió nada. Incluso hoy, representa el precio de negarse a ceder.
El suicidio de Catón el Joven no fue solo un acto de desesperación—fue una última y terca negativa ante la victoria de Julio César y el fin de la República Romana.