¿Democracia ateniense: para todos?
Todo ciudadano vota, toda voz cuenta—Atenas como cuna de la democracia. Pero 'ciudadano' significaba 'varón adulto con padres ciudadanos'. Eso dejaba fuera a la mayoría de los atenienses.

David — "The Death of Socrates" (1787), public domain
¿Era Atenas una democracia para todos?
Imaginamos la Atenas antigua como modelo de nuestras democracias—cada persona libre debatiendo en la Pnyx. En realidad, votar era solo para una minoría: varones libres, adultos, con ambos padres atenienses.
Las cifras cuentan otra historia.
Mujeres, esclavos (la mayoría) y metecos (extranjeros residentes) jamás podían participar en política. De toda la población, solo alrededor del 15% podía hablar o votar en la asamblea. Fue radical para su época—pero ni de lejos universal.
¿Por qué creció el mito?
Los escritores del siglo XIX usaron Atenas como ideal. Solo con los estándares modernos salta a la vista su exclusión. Pero incluso entonces, algunos críticos antiguos—como Aristóteles—discutían quién merecía el nombre de 'ciudadano'.
De una población de quizá 250.000, menos de 40.000 podían votar—y mujeres, esclavos y extranjeros no tenían voz. La 'democracia' bajo la que vivía la mayoría era muy limitada.