Antígona desafía la ley
A la luz de una antorcha, una joven se arrodilla en la tierra y cubre el cuerpo de su hermano—sabiendo que la pena es la muerte.

Thomas Hartley Cromek (British, 1809–1873) — "The Arch of Titus and the Coliseum, Rome" (1846), CC0
Un riesgo mortal por la familia.
Tras la guerra civil en Tebas, el rey Creonte prohibió enterrar a Polinices, hermano de Antígona. Dejar un cadáver sin sepultura era un horror para los griegos—condenaba el alma a vagar eternamente.
La decisión de una rebelde.
Antígona salió de noche y cubrió el cuerpo con tierra. Ese pequeño funeral puso a la ciudad en vilo. Cuando la atraparon, no se excusó. Sófocles dejó sus palabras intactas—ella había obedecido a los dioses antes que a cualquier rey.
Un eco que no muere.
La historia de Antígona aparece cada vez que el deber hacia la familia y la fe choca contra el muro del Estado. Milenios después, su desafío sigue picando—¿hasta dónde llegarías tú por lo que crees?
Antígona lo arriesgó todo por honrar a los dioses y a su familia, aunque eso significara romper la ley del rey. Su acto resuena siglos después, cada vez que la conciencia choca contra el poder.