Alcibíades Se Burla de Sócrates
"Es igual que las estatuas de Sileno..." — Alcibíades, en el Banquete de Platón, comparando a Sócrates con un sátiro feo y burlón.

Jacques Louis David — "The Death of Socrates" (1787), public domain
Feo por fuera, oro por dentro
En el Banquete de Platón, Alcibíades irrumpe borracho y dice: "Es igual que las estatuas de Sileno, que se ven en los talleres, con flautas o zampoñas; pero si las abres, dentro tienen imágenes de los dioses." (Banquete, 215b). Sócrates parecía ridículo, dice Alcibíades, pero su mente era un tesoro oculto.
Deseo y filosofía se encuentran
Alcibíades cuenta a los presentes: intentó todo para seducir a Sócrates—y fracasó. El discurso es parte insulto, parte confesión, parte homenaje. Es el elogio más desordenado que Sócrates recibió jamás, y el único que empieza con una broma sobre estatuas de sátiros.
Alcibíades intentó seducir a Sócrates. En cambio, terminó pronunciando el discurso amoroso más extraño de la literatura griega.