En este día: Las diminutas carreras para Hera
Abril en Argos: Chicas corrían descalzas, con túnicas justo por encima de la rodilla, persiguiendo el honor en el antiguo estadio de Hera.

Unknown — "Marble grave stele of a young woman and servant" (ca. 400–390 BCE), public domain
Chicas corriendo en el templo de Hera.
Cada primavera, las jóvenes de Argos se reunían en el Heraeo—uno de los templos más antiguos de Grecia—para correr en honor a la diosa Hera. A diferencia de los atletas olímpicos, corrían con el cabello suelto, vestidas con chitones cortos, y sus pies golpeaban la tierra desnuda. Las fuentes antiguas señalan este evento como uno de los pocos ritos públicos donde las chicas mostraban su destreza competitiva.
La victoria era mucho más que una corona.
Las ganadoras recibían coronas de olivo y el derecho a dedicar estatuas—un privilegio normalmente reservado a los hombres. Las Heraia ofrecían un momento autorizado para la fuerza y la comunidad femenina, insinuando tradiciones más antiguas donde las mujeres tenían roles visibles en la vida cívica y religiosa. Solo tenemos retazos: Pausanias describe las carreras, pero mucho se ha perdido, dejando el ritual envuelto en la niebla primaveral.
Las Heraia—celebradas a inicios de la primavera—permitían a las jóvenes competir por coronas de olivo en el legendario Heraeo, ofreciendo una rara ventana al atletismo femenino y los rituales en la Grecia arcaica.